Te sientes relativamente a gusto con tu sexualidad
En cuestiones de amor te va bastante bien, aunque con algunos matices. Es normal, ya que existe todo tipo de frenos que ponen cuota a tu expansión sexual: nuestra educación, nuestros complejos, las experiencias negativas, las dificultades a la hora de comunicarse profundamente con el otro... Cuando nos damos cuenta de estos bloqueos, podemos decidir liberarnos de ellos. Pero los frenos más poderosos a menudo son también los menos visibles, los que cuestan más identificar. Además, necesitamos tiempo para podernos realizar en cuestiones de sexualidad. Y esto no se consigue estando uno solo. Generalmente, es la armonía, la felicidad lo que se va construyendo y lo que puede llegar a mejorar si se le proporcionan los medios. También es aquí donde, en ocasiones, nos sentimos heridos. Nos han hecho creer que el amor nos vendría dado, y que la sexualidad satisfactoria se produciría de manera evidente, sin ningún tipo de esfuerzo. De golpe, se pueden sentir deseos de no invertir toda la energía que haría falta. Una auténtica lástima, ya que se trata de una de las satisfacciones y alegrías más importantes que se pueden llegar a experimentar en la vida. Si tienes la suerte de vivir en pareja con alguien que se sienta relativamente cómodo, juntos podréis ir ganando confianza y placer... Ya que, incluso con tus límites, eres capaz de ayudar a alguien a abrirse a la felicidad del intercambio sexual. Y esta felicidad, te ayudará a desprenderte de tus pequeñas inhibiciones. Pero, cuidado, un sexo satisfactorio no tiene por qué significar que seas capaz de todo. Se trata sencillamente de vivir la propia sexualidad diciéndose: "Estoy en armonía conmigo mismo y con mi pareja, sean cuales sean sus límites, y los míos".