Durante toda la velada tu pareja no ha parado de lanzarte puyas. Conoces muy bien estas señales, se va a preparar una buena. Una vez que se han ido todos los invitados, estalla la tormenta... El equilibrio de una pareja se construye gracias a los momentos de armonía, pero también tiene mucho que ver con la manera que tienen ambos miembros a la hora de tratar sus desacuerdos.
RESULTADO:
Mayoría de A
La sola idea de que se pueda estar preparando una pelea te hace sentir fatal, ya que cuando amenaza tormenta, experimentas los peores presentimientos sobre la vida de tu parejAsí pues, con el fin de evitar todo tipo de discordia, te esfuerzas en complacer a tu pareja y te callas. No manifiestas ni tu desacuerdo, ni tus deseos más queridos. De este modo se produce un desfase entre los sentimientos que expresas, tan extremadamente ponderados, y los que realmente sientes seguramente, mucho más violentos-. ¿Por qué te asusta tanto entablar un diálogo? ¿Te asusta la posibilidad de poder llegar a decepcionarlo(la)? Una falta de confianza en ti mismo(a) puede ser el origen de semejante aprensión. Es posible que si te retrotraes a la infancia encuentres en esta época la razón de semejante comportamiento. Una educación intransigente pudo incitarte a imaginar que tu opinión tenía muy poca importancia y que debías plegarte a las exigencias de todos los que te rodeaban. Y tu pareja te recuerda quizá la todopoderosa figura paternSi ése es tu caso, tenderás a someterte y harás gala de una gran dificultad a la hora de exteriorizar tus deseos.
Mayoría de B
Algunas personas están convencidas de que la vida en pareja forzosamente ha de pasar por una similitud de conductas. Los enamorados deberían tener las mismas opiniones y los mismos deseos. En su opinión, una divergencia de ideas significaría una falta de amor. No pareces adoptar semejantes tipos de prejuicios. Todo lo contrario: te cuesta aceptar que pueda existir un único punto de vista porque es precisamente la diferencia entre dos temperamentos la que es capaz de generar enriquecimiento. Así pues, cuando se produce un conflicto, escuchas con respeto la visión del otro, aunque no coincida con la tuyEsta actitud es la correcta, ya que al desviar tu atención hacia tu pareja, le estás reconociendo como un individuo importante cuyo lugar está a tu lado. Intentas comprender lo que ha querido decirte durante la discusión. Procuras encontrar el sentido al mensaje que te ha dirigido con el fin de poder responder a sus expectativas de forma satisfactoriIntuitivamente te has ido dado cuenta de que cada resistencia te ayuda a conocer mejor a tu pareja ya que revela una parte de ti y una parte del otro que no conocías, o muy poco.
Mayoría de C
Tus respuestas parecen indicar que tiendes a criticar a tu pareja, llegando incluso hasta denigrarle. Si llega tarde, subrayas su habitual negligenciSi se le cae un vaso, le tratas de torpe, etMuy a menudo, estimas que es el otro quien está equivocado. Habría que comprender tu actitud y evaluar tu parte de responsabilidad en cada conflicto. Parece que se lo tienes en cuenta, pero es posible que la verdadera razón de tu comportamiento se encuentre en ti. En efecto, tu pareja puede que sea el reflejo de tus partes más oscuras, aquellas que no aceptas. Al criticar al otro, sin duda te estás juzgando a ti mismo(a). Sería interesante que aceptases esa parte de ti con el propósito de reconciliarte con tu yo interno. Intenta encontrar las causas que te hacen funcionar. Quizá adolezcas de confianz¿Sufriste muchas burlas o críticas durante tu infancia? Si así fuese, juzgar al otro evitará el que te enfrentes con tus dificultades.
Mayoría de D
Te encantaría vivir sin tener que pelearte, pero esta imagen utópica paradójicamente te suele conducir a ejercer una presión sobre tu parejEn algunos momentos, tomas decisiones en su lugar con el pretexto de que es por el bien de la parejY cuando aparece el menor desacuerdo, llegas a pedirle firmemente que adopte tu punto de vistEs posible que incluso llegues a blandir la peor de las amenazas: la rupturParece como si desearas que tu pareja se plegase por completo a tus exigencias. ¿Por qué concedes semejante importancia al poder que detentas sobre el objeto de tu amor? Sería interesante que comprendieses de dónde viene esa necesidad de presión y qué antiguo esquema reproduces en cada uno de los conflictos. ¿Quizá te viste obligado a defender tu posición en el seno de tu familia cuando eras un niño? O, todo lo contrario, ¿quizá te protegían en exceso? Ahora confundes libertad con autoridad...