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¿ESTÁS DEMASIADO ENCIMA DE TUS HIJOS?
La primera vez que le llevaste a la guardería no sabías cuál de los dos lo pasaría peor. Y cuando, este verano, tu hijo mayor te anunció que prefería irse de vacaciones con sus amigos, sentiste una extraña punzada en el corazón...
1
La primera vez que tu hijo se fue de vacaciones sin ti, tú:
A
Disfrutaste de un poco de tranquilidad

B
Procurabas controlarte para no llamarle a diario

C
Intentaste ocuparte un poco más de ti, pasártelo bien

D
Luchabas contigo mismo(a) para no ir a recogerlo

2
En el parque, cuando se acercaba a los desconocidos, tú:
A
Ibas a buscarle para volverlo a traer donde estabas

B
Le llamabas al tiempo que le mostrabas unos juguetes para que diese media vuelta

C
Le acompañabas en sus nuevos encuentros

D
Le dejabas que se las arreglase solo como si ya fuera grande

3
Habíais quedado en ir a montar juntos en bicicleta. Él prefiere
ir a jugar a casa de su amigo. Tú le dices:
A
Le haces ver que no es nada amable darte plantón(a)

B
No te preocupes, lo entiendo

C
Que te sientes decepcionado(a), pero que lo dejaréis para otra ocasión

D
Que no se preocupe pues te da igual

4
Para sus actividades extraescolares:
A
Le llevas y te quedas observándole la mayoría del tiempo

B
Le acompañas y aprovechas para ir de compras mientras está ocupado

C
De vez en cuando le dejas que vuelva con sus amigos

D
Le dejas que haga su vida sin inmiscuirte

5
Tu hijo te presenta a su primer amor:
A
Le previenes contra los amores a primera vista

B
Examinas con atención a esa persona

C
Con el fin de conocer mejor a esa persona, le haces una serie de preguntas

D
Saludas y sigues con tus quehaceres

6
Crisis de adolescencia... ¡Te acusa de ser un cero a la izquierda!
A
"¡Después de todo lo que he hecho por ti!"

B
"Sé de sobra que no piensas lo que dices"

C
"Un cero a la izquierda, no, pero perfecto(a), ¡seguramente tampoco!"

D
"¡Avísame cuando hayas terminado!"

7
Está a punto de terminar sus estudios y te anuncia que se quiere ir a vivir al extranjero:
A
Si se fuera lejos de ti te morirías

B
Te resignas a la dura suerte de ser padre

C
Será duro pero para él supondrá una experiencia maravillosa

D
¡Si le divierte!

8
Tu hijo es:
A
Tu única razón de vivir

B
Un ser al que tienes que guiar por el camino de la existencia

C
Una de las fuentes más increíbles de agradables sorpresas

D
Uno más de la familia

9
Descubres que está escribiendo un diario íntimo:
A
Lees varias páginas

B
Te preguntas si no tendrá algunas preocupaciones de las que no se atreva a hablar

C
Constatas que tiene su propio jardín secreto

D
Te dices a ti mismo(a) que es una cosa de críos

10
Con 25 años, está pasando por un conflicto con su pareja. Le aconsejas:
A
Que sólo se puede contar con la familia

B
Que, sin duda alguna, no era la persona adecuada

C
Que quizá fuese buena idea que lo hablaran entre ellos

D
Nada en especial. Son asuntos que no te conciernen

11
Cuando eras pequeño(a), los domingos, la frase que siempre
estaba en boca de tus padres era:
A
"¿Dónde quieres que vayamos, hijo(a) mío(a)?"

B
"¡Sin nosotros no vas a ningún sitio!"

C
"¡Venga, todos al parque!"

D
"¡Haz lo que quieras!"

12
Tu hijo mayor de 17 años te pide que le subas la paga:
A
"Por supuesto, ¡con tal que disfrutes!"

B
"Si necesitas algo, pídemelo y ya veremos"

C
"¡No! pero, ¿por qué no das unas clases para sacarte un dinerito?"

D
"¿No te parece que estás abusando un poco?"

13
Tus sobrinos se vuelven locos por un programa de la tele no muy bien valorado. Piensas:
A
¡No me extraña, en el fondo, el programa es divertido!

B
Con un poco de perspectiva se darán cuenta que no es tan estupendo

C
Yo no lo entiendo, pero ¡es la edad!

D
¡Mientras estén entretenidos!

14
Francamente, la edad que más te gusta en un niño es:
A
6 meses: un muñeco aferrado a tus brazos

B
8 años: alegra la vida

C
3 años: explorador en potencia

D
18 años: se las arregla él solito

15
Te dice "te quiero...". Eso suscita en ti:
A
Un profundo agradecimiento

B
Un gran orgullo

C
Un inmenso placer

D
Una extraña emoción

16
Un niño de dos años y medio se acerca a una escalera con paso titubeante:
A
Corres hacia él con el corazón en un puño

B
Procuras prestarle atención (¿cómo se las va a arreglar?)

C
Dejas que llegue hasta el final, si se cae seguro que no puede hacerse demasiado daño

D
Estabas hablando y no te has dado cuenta de nada

17
El telediario de la noche te hace pensar en el futuro como en:
A
Un mundo donde el peligro puede estar en cualquier lugar

B
Un mundo donde las posibilidades son innumerables

C
Un apocalipsis en marcha

D
Una era de seguridad y de prosperidad

18
Ser padre, para ti supone sobre todo:
A
El descubrimiento de la ansiedad

B
Una promesa de inmortalidad

C
Un homenaje a la vida

D
La posibilidad de una relación privilegiada

19
La decoración de una habitación infantil:
A
Con muñecas y ositos por todas partes

B
Una mesa, una pizarra

C
Con posters de paisajes

D
Para guardar todos mis bártulos

20
El libro que desearías verlos leer:
A
La vuelta al mundo en 80 días

B
El diario de Anna Frank

C
Las aventuras de Tintin

D
Harry Potter



RESULTADO:
Mayoría de A
Parece que te cuesta mucho establecer una distancia con respecto a tu hijo. Ávido(a) de su presencia y del amor que te puede aportar, has hecho de él el centro de tu existenciTe sientes muy cercano(a) a él, y le acompañas a todas partes ofreciéndole tu opinión, aunque –y sobre todo–, cuando no te la pide. Procuras informarte sobre todo lo que hace y a quiénes ve, manteniendo de forma sistemática un ojo abierto sobre su pequeño mundo: la idea de que te pueda dejar de lado se te hace insoportable... Desearías poderle dar todo e inundarle con tu amor. Es importante que obtenga todo lo que desea para que nunca pueda reprocharte nada a ese nivel. Inconscientemente, esperas a cambio que te corresponda a nivel afectivo y que te llene de felicidaPor este motivo, cuando se ausenta, cuando se opone o, peor aún, cuando te rechaza no puedes evitar asustarte. En ocasiones, cedes ante su ira pero llenándole de reproches, y te deprimes o le suplicas con un discurso marcado por la sensación de abandono. En resumen, al depender afectivamente de tu hijo, te cuesta aceptar su creciente autonomía y te sientes incapaz de generar entre vosotros un espacio sano y propicio para su desarrollo (¡y el tuyo!).
Mayoría de B
Pareces capaz de salvar la dificultad que entraña el establecer la distancia entre padres e hijos, porque haces una especie de escisión entre tus sentimientos por un lado, y tus palabras y actos por el otro. En efecto, desearías poder ser la única fuente de amor de tu hijo, y que esta situación durara para siempre. Te gustaría que no te abandonase nunca... Pero como te cuesta admitir semejante pensamiento, adoptas una actitud que va en contraposición con tus emociones. Le recuerdas que es libre de poder elegir, que es independiente y que sólo deseas una cosa: que pueda cortar el cordón umbilical y que pueda volar con sus propias alas. Pero tu discurso también contiene un buen número de mensajes inconscientes que procuran reforzar la dependencia de tu hijo hacia ti. Las señales que recibe de tu parte le dicen: "Ve, pero observa cuánto me necesitas...", "Diviértete en compañía de tus amigos, pero fíjate y verás como no siempre están cuando les necesitas. En cambio yo...". Con una mano le alejas, pero con la otra sujetas muy fuerte.
Mayoría de C
Has conseguido sin ningún género de dudas poner entre tu hijo y tú una sana distancia, propicia para su desarrollo, para su autonomía y para su libertad de acción. Has aceptado, pero, sobre todo, has integrado el hecho de que el destino de un niño no consiste en depender de sus padres el resto de sus días... Al contrario, a pesar de los pequeños vuelcos de corazón que algunos alejamientos por su parte te ocasionan, animas a tu hijo a encontrar su propio camino, lejos de ti. Para que lo pueda lograr, sabes permanecer a su lado, manteniéndote prudentemente en un segundo plano, cuando él se lanza. Y cuando, por fin, se las puede arreglar él solo, aceptas dejarle ir y que pueda experimentar por sí mismo las diferentes etapas de su juventud. De golpe, puedes saborear con tranquilidad las alegrías de ver a tu hijo aprender, avanzar y hacer nuevas amistades.
Mayoría de D
Eres de los(las) que piensan que no sirve de nada mimar a los hijos. Es bueno que aprendan ellos mismos como arreglárselas en la vida y, cuanto antes mejor. Por este motivo tiendes a dejar que se instaure entre vosotros una gran distanciCierto es que un poco de autonomía y de independencia le permitirán crecer de manera positiva, sin que se sienta agobiado. Pero demasiada libertad podría perjudicarle. El hecho de repetirle constantemente que es libre de poder hacer lo que quiera y que nunca le pedirás cuentas, puede hacer crecer en él el deseo de que precisamente le hagas algunas preguntas. Ya que esta actitud genera un efecto contrario a lo que se desea conseguir. El niño necesita sentir que se le observa y que se le aconseja, para que un día pueda decir que ya no necesita todas estas cosas, que ya puede avanzar solo por la vidSi no puede establecer un lazo afectivo contigo, ¿cómo podrá romper este lazo y comenzar la aventura de su propia vida de adulto? Sólo se puede abandonar lo que nos es conocido. Por este motivo, esa distancia enorme que estableces entre vosotros dos puede ser una manera de crear una demanda por parte suyAl no querer reconocer el sentimiento que te une a él –lo que inevitablemente incluye el miedo que te da que algún día se marche–, actúas de manera que esta necesidad de cariño y de unión parezca que provengan exclusivamente de él. Creas el vacío para que él te pida que vengas a llenarlo.


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