¿Te has planteado alguna vez cuál es el grado de confianza que depositas en ti? Quizá has decidido que no la tienes y has tomado ya una actitud derrotista o todo lo contrario. Pero todas nuestras acciones y pensamientos pueden tener una doble lectura. Descubre cómo afrontas la vida.
RESULTADO:
Mayoría de A
Por tus respuestas, muy posiblemente eres una persona con una gran confianza en tu capacidad y fuerza para alcanzar lo que te propongas
Seguramente ya has comprobado esta cualidad tuya "varias veces" en el pasado. A más intentos exitosos, más autoconfianza tienes. Tú mismo te retroalimentas y tu motivación va creciendo a buen ritmo. A ello te ayuda el estar dispuesto a "pagar un precio incluso superior al beneficio a obtener" y también confiar en tu fuerza de voluntad "muchas veces".
Algo que no te resulta habitual, que se ha convertido para ti en un reto, te supone "un cierto estímulo, aunque te crea algo de ansiedad". Esta ansiedad y una cierta obsesión por alcanzar tus metas son la contrapartida, el precio que debes pagar por esta envidiable confianza en ti mismo. Ante esto sería recomendable que utilizaras algunas técnicas de control de estrés para que no tengas que pagar someterte a tensiones demasiado altas por querer alcanzar la consecución de tus objetivos. Piénsalo, más vale prevenir.
Mayoría de B
Parece que tu nivel de confianza en tu fuerza para alcanzar objetivos no es muy alta
Te desvelan algunas de tus respuestas, como la de que "casi nunca" has tenido la experiencia de alcanzar metas que no son habituales en otras personas.
Consideras que el éxito nunca está garantizado, lo cual "te frena, no te hace ninguna gracia equivocarte". Además, hacer algo novedoso o de una forma distinta a la habitual "te crea una gran tensión". Al contrario, para ti "la estabilidad es fundamental en la vida".
Pero como ocurre con todo ante la vida, tu actitud ante los retos tiene una doble lectura. La otra cara de la moneda es que seguramente gozas de una buena estabilidad de ánimo, te libras de sobresaltos y mantienes, por tanto, en un buen nivel la tensión y la ansiedad. Tienes las cosas claras y eres partidario de "realizar esfuerzos, sí, pero únicamente hasta donde compense".
Esta forma de funcionar no es ni mejor ni peor que otras, tiene sus pros y sus contras. Es, simplemente, tu estilo.
Mayoría de C
Probablemente eres persona selectiva a la hora de pujar fuerte y confiar en ti. Solo lo haces en las áreas de la vida en las que te sientes especialmente preparado o experimentado
Esta forma de ser te ha proporcionado "una o dos veces" alcanzar metas poco habituales para otras personas, luego no careces de experiencia en asumir retos y, en consecuencia, luchar por ellos. Eres de los que "solo arriesgan en los temas que dominas bien", y quienes te conocen lo saben, por lo que a buen seguro que "te consultarán a ti si el asunto va de un tema que dominas especialmente". En esta misma línea, solamente te retas en las áreas que conoces bien, pues eres consciente de que "cada uno vale para lo que vale"; este es uno de tus lemas.
Nada que objetar a esta forma de ser, tan buena como las dos anteriores. Es tu forma de funcionar. Confiar en las propias fuerzas es algo positivo, pero respetar la forma de ser propia también lo es.