Tener no solo una pareja estable, sino compartir juntos el amor día a día es un privilegio. Conseguirlo depende de varios factores; el primero, nosotros mismos y nuestra actitud hacia nuestra pareja. ¿Cómo eres tú ante el amor? Contesta de forma rápida e intuitiva a las siguientes preguntas anotando la respuesta elegida.
RESULTADO:
A. Mayoría de A
Flexible y positivo
Pareces contar con muy buenas condiciones para poder mantenerte enamorado/a de forma estable y hasta el final de tu vida. Tienes parte ganada, pero no todo está hecho. Para poder conseguirlo es fundamental que escojas bien a tu pareja. ¿Cómo? Conoce a su familia, su sexualidad, su pasado, sus miedos y sus ilusiones... si sientes la llamada del amor después de ello podrás ser dichoso, enhorabuena. Esto será posible porque vives como algo natural el pensar distinto que tu pareja; porque puedes quererte cuando percibes que estabas equivocado y, por tanto, puedes también querer a quien se equivoca o evoluciona en su forma de ser; porque vives con gusto las inevitables adaptaciones a tu pareja y porque tienes la experiencia de que la relación en una pareja puede tener dificultades pero, igualmente, puede mejorar. Eres también de los que puedes disfrutar de lo que tienes sin pensar demasiado en lo que podrías tener.
B. Mayoría de B
Demasiado rígido
Es posible que no tengas las características necesarias para poder permanecer enamorado/a durante mucho, mucho tiempo. La razón es que pareces soportar poco la asincronía que inevitablemente se produce en una pareja entre lo que uno aporta y lo que recibe. Contestaciones del tipo "imprescindible que sean equitativas o no serán agradables" o "hoy por ti, mañana por mí; es lo justo" lo demuestran. Además, pareces depender demasiado de alcanzar objetivos, eres de los que "trabajan duro para alcanzar metas de las que disfrutar". Si, además, no has tenido en tu familia un modelo de fidelidad a sus ideales y a los amigos, los vaivenes de cualquier relación a lo largo de muchos años pueden hacer que naufragues en el amor, por pérdida de interés hacia tu compañero/a. En cualquier caso, no te rindas pensando que así eres y no puedes cambiar; si quieres, tienes mucho a tu alcance por hacer. Que por ti no quede.
C. Mayoría de C
Relativa pasividad
Sí, tienes posibilidades de permanecer enamorado/a por siempre, pero antes tienes que desarrollar más la capacidad para luchar por mantener la pareja. Una relación hay que alimentarla y no esperar a que se mantenga por sí sola.Tu relativa pasividad es un escollo en tus relaciones. Se detecta porque has elegido con frecuencia las respuestas que indican una actitud más conformista, menos activa. Por otro lado, sabes disfrutar de lo que tienes; sin embargo, sentir indiferencia respecto al hecho de pensar distinto, esperar sin más a que los acontecimientos buenos o malos ocurran o desprenderte de tus juguetes preferidos por vergüenza indican que no luchas demasiado por conservar lo que te puede hacer feliz, sobre todo si tienes experiencias cercanas de que al final el amor se acaba. Si esperas que lo bueno de la vida se acabe lo hará, es lo que en psicología se llama profecía autocumplida. Es cuestión de proponerse cambiar.