A. Mayoría de A
Presencia: profundidad del instante
Para ti, vivir el instante presente consiste en asimilarlo en toda su plenitud. En tu vida diaria te gusta centrarte en una cosa, pero de forma plena, con calma, con intensidad. Andar, observar, escuchar, comer
lo haces de verdad, sin pensar en otra cosa.
Las ventajas que tiene esta actitud es que te permite estar presente en cada momento de la vida, incluso en los que parecen más insignificantes a simple vista. Estableces un vínculo con el mundo y sus secretos y con los demás; un vínculo basado en la coherencia, la paz de espíritu y la aceptación de ti mismo.
Los inconvenientes quizá sean que parezcas algo raro en ciertos entornos donde se sobreestima la acción. Quizá tu distanciamiento sea visto como indiferencia. Justifica tu necesidad de meditación mostrando a los demás lo que significa el placer de alcanzar lo esencial. Un consejo: en principio, parece que no tienes ningún problema para vivir el presente. Profundizar está bien, pero no olvides descubrir nuevas realidades. Abre tu mente allá donde te encuentres y no te ciñas solo a las vivencias que te sean propicias. Se puede meditar, contemplar en cualquier lugar y en todo momento, no solo en un lugar cerrado o en calma.