Portada   • Suscripción   • Sugerencias   • Staff   • Publicidad

Cómo vives las rupturas
Las separaciones son etapas de la vida, nadie está libre de ellas, pero mientras unos las sienten como una condena, otros las entienden como una oportunidad; unos intentan aprender de ellas y otros prefieren no mirar atrás, sin tiempo para cicatrizar. Y tú, ¿sabes pasar página?
1
Si tu mejor amiga inicia una nueva relación y su pareja no es del agrado de su familia:
A
Le perdonas.

B
Entablas una discusión y pones todas las cartas sobre la mesa.

C
Haces las maletas o le pides que se vaya.

2
Consideras que:
A
Te derrumbas solo, cuando llegas a casa.

B
Pasas la tarde con algunos amigos que han ido al entierro.

C
Te vas al centro para distraerte y olvidar.

3
A lo largo de la vida y con relación a tu madre, opinas:
A
Te hubiera gustado que no se acabara nunca.

B
Estás encantado con la vuelta.

C
No todo es divertirse; también hay que trabajar.

4
Una opinión contraria de tus padres respecto a lo que haces o piensas te produce:
A
Algo importante.

B
Posible.

C
Imposible.

5
Tus primeros años en la vida fueron:
A
¿Qué va a ser de mí?

B
¿Y si aprovechara para poner a punto mis conocimientos?

C
¿Cuál es el sector más en auge en este momento?

6
En tu opinión:
A
Esperas a que se le pase.

B
Hablas seriamente con él.

C
Le tachas de tu lista de amigos.

7
La relación entre libertad y amor es:
A
Te da un vuelco el corazón.

B
Sonríes con ternura.

C
Decides no volver a recordarlo.

8
Cuando un amigo/a se empareja sientes que:
A
Te invade un sentimiento de nostalgia.

B
Disfrutas este instante de renovación.

C
Solo es una casa. ¡No hay por qué hacer una historia de todo esto!

9
Habitualmente:
A
No, no he olvidado nada.

B
Hay que pasar página.

C
Ya no me duele, ya no significa nada para mí.

10
Tras una primera y agradable cita el chico/a con el que has quedado te propone, para otro día, enseñarte su pueblo y tú:
A
Sientes como si te hubiesen arrancado una parte de ti.

B
Piensas que, afortunadamente, el amor no reside en una joya.

C
Te vas sin perder un minuto a comprar otra.



RESULTADO:
Entre 10 y 16 puntos
La ruptura es impensable

Si pudieras pedir un deseo, sería, lo más probable, no volver a pasar por ninguna otra ruptura… Las separaciones te destruyen. Las concibes como un duro golpe que te echa por tierra y te deja completamente solo con la insufrible pérdida. Te da la sensación de que tu vida se derrumba, que pierde por completo su sentido más profundo.

as rupturas a las que te has visto sometido han sido casi siempre por iniciativa ajena, lo que te ha llevado a tener esa impresión permanente de ser una víctima de los acontecimientos. Te limitas a asumir con dificultad las rupturas, incluso aunque reconozcas que la relación te perjudica: prefieres conformarte con algo que "no está mal" en vez de no tener nada de nada.

Tus referencias, ya sean afectivas, materiales o profesionales, te aportan con su sola presencia estabilidad y seguridad. Sin ellas, te sientes extremadamente vulnerable. Estas representan para ti el apoyo que necesitas para avanzar. Sin embargo, ante una separación, huyes a refugiarte en el pasado. Intentas volver a restaurarlo, revivirlo de nuevo. En esta misma línea, también tiendes a idealizar la situación perdida, evitando así la dura confrontación con la auténtica realidad, puesto que la realidad de la ruptura reaviva en ti antiguas separaciones que, a primera vista, te siguen resultando muy dolorosas.

Ante esta actitud sería importante que fueses más allá del miedo generado por los duelos sucesivos e inevitables de la vida. Recupera la confianza en ti mismo e incluye la palabra "final" en tu vocabulario. Asume las rupturas como parte de la vida porque así es en realidad. De esta manera evitarás anquilosarte en situaciones que ya no te convienen por miedo a lo desconocido.
Entre 17 y 23 puntos
Se presenta una nueva etapa por vivir

Las rupturas no son ni mucho menos algo placentero, pero procuras, a pesar de todo, afrontarlas cada vez con mayor entereza para así poder continuar tu camino. Cuando una separación se hace evidente pasas por distintas etapas: desahogas primero toda tu tristeza o tu ira y luego vives un proceso de reconstrucción y renacimiento. Para ti es una etapa que se hace paso a paso y que aceptas el tiempo que sea necesario.

A menudo te planteas los acontecimientos con perspectiva e intentas comprender qué es lo que los ha causado. Reubicas la situación en tu propia vivencia para darle sentido. Igualmente, tienes en cuenta los aspectos negativos de la situación para convertir esta experiencia en una ventaja para el futuro.

Otorgas la importancia justa a tus pensamientos y a tu bienestar y eres plenamente capaz de reconocer cuándo una situación dificulta tu desarrollo personal. Por eso, siempre tienes la valentía de romper asumiendo la dificultad que ello entraña y la parte de desconocimiento que esta ruptura va a generar en ti. Tus aliados en estas pruebas son la palabra y las emociones. Necesitas expresar tus sentimientos, tus vivencias. No dudas en pedir ayuda si la requieres y procuras no perder de vista el futuro para, así, mantenerte en una evolución constante.

Gracias a esto, sacas provecho de los frutos de estas difíciles pero a veces esenciales etapas de la vida. Continúa actuando así pero, no obstante, procura no consagrar demasiada energía a analizar el cómo y el por qué de lo ocurrido.
Entre 24 y 30 puntos
Romper, un juego de habilidades

Cuando se avecina una ruptura optas, sin dudarlo, por la técnica del despiste. En efecto, tú no vives las rupturas, sino que sueles esquivarlas de manera muy hábil.

Tu solución preferida para no tener que enfrentarte al problema real es la huida hacia delante. Te aferras con firmeza al futuro invirtiendo toda tu energía en pensar únicamente en esos términos.

Esta táctica te permite reconstruir casi de forma inmediata cualquier vínculo (ya sea con proyectos, con nuevas personas o con lo que te surja) y te evitas de paso el dolor que implica toda separación. En tu forma de actuar, no pretendes en ningún momento comprender lo que ha ocurrido. Una vez tomada la decisión (ya sea por iniciativa propia o ajena) ya no hay nada ni nadie que pueda pararte. Los sentimientos, las emociones, todo lo afectivo presente en una separación te provoca miedo. Para protegerte y sobre todo para no derrumbarte, para no sentirte herido, echas a correr sin mirar atrás. Y si presientes que están a punto de abandonarte, sueles tomar la delantera conservando así la ilusión de que dominas la situación.

Sin embargo, ¿de verdad piensas que huir y trivializar todo sirve para algo? El hecho de llorar y sufrir, ¿lo consideras un rasgo de debilidad? ¿o quizá una pérdida de energía? Todas estas emociones que reprimes no hacen sino reforzar tu caparazón. Un único consejo: ten cuidado con el efecto boomerang. Si lo que quieres es evitar que este tipo de situaciones te resulten tan violentas y que salgas reforzado de ellas, intenta expresar en palabras todo lo que sientes.


© Copyright Hachette Filipacchi S.L.
AR | coches CAR AND DRIVER | decoracion CASA DIEZ | embarazo CRECER FELIZ | DE VIAJES | familia real | famosos DIEZ MINUTOS | moda | belleza ELLE | EMPRENDEDORES | cine FOTOGRAMAS | decorar MI CASA | NUEVO ESTILO decoracion dise–o | QUE LEER | QMD! | QUO | RAGAZZA | SALIMOS | tv SUPERTELE TELENOVELA TP | THE F1 formula 1 |