El psicólogo Jacques Salomé ha creado una nueva herramienta de evaluación personal que nos permite analizar nuestra capacidad para comunicarnos y entablar relaciones. Responde estas 15 preguntas y sabrás cuáles son tus puntos fuertes... y débiles.
RESULTADO:
Menos de 25 puntos
Coeficiente más bien bajo.
Sé más sociable. Tu apertura hacia los demás es más bien tímida. Cuando te relacionas, te mantienes a la defensiva e intentas ante todo protegerte. Sin embargo, al querer evitar lo que temes, en realidad te estás privando de lo bueno que podrían aportarte los demás. Has aprendido a "blindarte", forjándote un caparazón. Ciertas experiencias en las relaciones que has vivido te han llevado a creer que abrirte a los demás supone un riesgo, incluso una amenaza para tu equilibrio. Más allá de las apariencias y de tu actitud, que a veces resulta provocadora y reaccionaria, se esconden en ti algunas heridas y cierta angustia soterradas. A pesar de todo, muestras una gran sensibilidad y necesidad de abrirte a los demás. Piensa que existen a tu alrededor personas dispuestas a ayudarte si, algún día, decidieras a hacer algo por ti: un amigo, un familiar, un consejero o un terapeuta.
De 25 a 35 puntos
Coeficiente intermedio.
Piensa un poco en ti. Tu apertura hacia los demás es más que razonable, pero la atención que les prestas a veces se vuelve en tu contra. Sueles pensar más en ellos que en ti, al menos en apariencia, hasta el punto de que te cuesta reafirmarte. Temes que siendo más directo puedas anteponerte o que te consideren un egoísta. Las situaciones en las que existen conflictos o desacuerdos te desestabilizan. Prefieres dar antes que pedir, pero a veces esperas demasiado de los demás o algún signo de reconocimiento a cambio de lo que hayas hecho. Puedes adquirir mayor seguridad aprendiendo algunas nociones en materia de comunicación y relaciones, como expresar tus sentimientos o deseos sin esperar ningún tipo de consentimiento. Ten en cuenta que lo más difícil no es reafirmarse, sino renunciar a la aprobación de los demás y, sobre todo, de tus seres queridos.
Más de 35 puntos
Coeficiente elevado.
Continúa así. Haces gala de una apertura y de una sensibilidad más que suficientes en lo referente a las relaciones, todo ello sabiendo preservar tu intimidad y respetar tus necesidades. Te muestras abierto ante los demás y, al mismo tiempo, relativamente autónomo desde el punto de vista afectivo. Tu bienestar no depende de la presencia en exclusiva de alguien y vives en relativa armonía contigo mismo/a. Sabes otorgar a cada cual su faceta de iniciativa y te muestras disponible sin creerte indispensable. Aceptas el hecho de no poder controlarlo todo en una relación. Si te sientes afectado por los problemas ajenos, no por ello dejas de ser capaz de mantenerte en tu sitio. Sabes escuchar y proponer soluciones. Eres (o puedes serlo) un agente de intercambio para quienes te rodean.