Compartir tu vida con otra persona implica vivir a diario problemas y proyectos, besos y recelos, peleas y reconciliaciones, pasiones y odios. ¿Estás listo no sólo para compartirlo todo, sino también para hacer lo que haga falta para conservar esa relación?
RESULTADO:
Entre 26 y 45 puntos
Perfil 1. Rotundamente, no
La idea de pareja perfecta te deprime. Una relación inestable te desestabiliza y compartir tu vida felizmente es incompatible con tu necesidad de controlar tu destino. Tu necesidad de libertad te impulsa a no dejarte manejar. Eres capaz de aceptar ciertas responsabilidades siempre y cuando no interfieran en tus deseos. Prefieres los fines de semana a la vida diaria.
Entre 46 y 64 puntos
Perfil 2. No del todo
Aunque estás preparado, dudas a la hora de lanzarte a una vida en pareja. Prefieres mantener relaciones esporádicas y preservar tu independencia. Amar implica tener que compartir el día a día y renunciar a determinados momentos para ti, y todo esto te aterroriza. Cuando sientas tentaciones de compartir tu vida con alguien, confía a tu pareja que no estás seguro de poder ofrecer todas las garantías en esta relación.
Entre 64 y 84 puntos
Perfil 3. Podría ser
Amas o dejas de amar con el mismo ímpetu. Estás preparado para vivir en pareja, pero preferirías que fuera sin tener que hacer concesiones y sin que exista antagonismo. El juego de seducción diario te supone un reto, pero también te angustia. Sabes perfectamente lo que no quieres, pero desconoces lo que quieres. Puede que para ti vivir en pareja implique reflexionar, decidir, elegir y no volver a cambiar de opinión.
Entre 85 y 104 puntos
Perfil 4. Por supuesto que sí
Tu única exigencia consiste en experimentar una pasión por la persona que viva a tu lado. Atento, cariñoso y tierno, disfrutas de la pasión y de la libertad. Vivir en pareja te reafirma y te concede la energía suficiente para afrontar cualquier proyecto que sólo puede materializarse juntos porque compartís los mismos sueños.