Epícteto
El esclavo que se convirtió en filósofo
Si no tienes ganas de ser frustrado jamás en tus deseos, no desees sino aquello que depende de ti, decía. Dedicó su vida a predicar unas enseñanzas que mostraban al hombre el camino para alcanzar la felicidad a través de la libertad. Hoy siguen vigentes.
"Un barco no debería navegar con una sola ancla, ni la vida con una sola esperanza" (Epícteto)
LAS CUATRO IDEAS CLAVE DE SU PENSAMIENTO
1. LA VERDADERA LIBERTAD Para él, la libertad absoluta es la que reside en nuestro interior, ya que es la única que nadie nos puede arrebatar. Dos son los caminos para alcanzarla: la ascesis, que nos libera de las pasiones, y el desapego, que lo hace de las posesiones.
2. EL MIEDO ESCLAVIZA. No hay que tener miedo de la pobreza ni del destierro, ni de la cárcel, ni de muerte. De lo que hay que tener miedo es del propio miedo, enseñaba. Para dejar de ser esclavo y romper las cadenas de las ataduras es vital desechar todo temor.
3. SER UNO MISMO. Pensaba que querer agradar a los demás era una trampa peligrosa y propugnaba el individualismo: Valora tu mente, aprecia tu razón, mantente fiel a tu propósito. Y añadía: Sé fiel a tus verdaderas aspiraciones pase lo que pase.
4. DOMINIO DE EMOCIONES. La ataraxia significa ausencia de inquietud y, como en el budismo, indica un modo de resolver el problema de la felicidad por vía negativa. La única felicidad posible reside en la ausencia de dolor; es decir, el dominio de las emociones.
Reportaje completo en la edición impresa [Psychologies nº 15].