Carl Gustav Jung
El psiquiatra que creía en la integridad del hombre
Fundador de la escuela de Psicología analítica, su vida fue un camino hacía sí mismo. Este proceso interior le llevó hasta entonces por inexplorados senderos del alma humana, centrando su existencia en intentar encontrar el sentido de la vida.
"Un hombre que no ha pasado por el infierno de sus pasiones, no las ha superado nunca" (Carl Gustav Jung)
LAS CUATRO IDEAS CLAVE DE SU PENSAMIENTO
1. EL SENTIDO DE LA VIDA. Creía que se podía esperar un mundo sin conflictos ni guerra de sexos. Para Jung, la vida, lejos de ser un campo de batalla, consiste en una serie de metamorfosis cuya meta es la realización armoniosa de uno mismo. Es un proceso de maduración al término del cual alcanzamos un estado de serenidad: entonces mejoran nuestras relaciones con los demás y dejamos de tenerle miedo a la muerte, porque entendemos que el alma no tiene nada que temer de ella.
2. VALORAR LOS SÍMBOLOS. Recuperó la importancia del mundo anímico, de la significación de lo espiritual, de la religión y el simbolismo para el ser humano, reivindicando así la validez y la necesidad de atender este mundo invisible de símbolos y significados. Logró que importantes sectores de la intelligentsia científica y cultural de la época aceptaran la revalorización de lo espiritual desde el mismo epicentro de la visión del mundo que había desplazado su validez: el científico.
3. LA NO ACCIÓN. Recuperó la importancia del mundo anímico, de la significación de lo espiritual, de la religión y el simbolismo para el ser humano, reivindicando así la validez y la necesidad de atender este mundo invisible de símbolos y significados. Logró que importantes sectores de la intelligentsia científica y cultural de la época aceptaran la revalorización de lo espiritual desde el mismo epicentro de la visión del mundo que había desplazado su validez: el científico.
4. RUPTURA CON FREUD. El arte de dejar que las cosas sucedan, de la acción a través de la no acción, de renunciar a uno mismo, que enseñaba Meister Eckhart, se convirtió para mí en la llave que me abrió la puerta del camino explicaba. En el ámbito del psiquismo debemos ser capaces de dejar que las cosas ocurran por sí solas. Y éste es un arte que muy pocas personas dominan. La conciencia está siempre interfiriendo, influyendo, corrigiendo y negando.
Reportaje completo en la edición impresa [Psychologies nº 10].