"¿Quién soy?"
"Soy un hombre encantador, 'el
más encantadora que conozco'
–decía Terenci– y eso que estoy
en mi época cabreada. Me gusto,
y últimamente mucho más,
porque me encuentro muy
delgado y eso es importante para
mí. Lo que más me gusta en el
mundo es estar en casa con
Rubén y no acudir a eventos. Lo
que más detesto: los calcetines
de ejecutivo. Es una cosa que me
deprime, especialmente en el
puente aéreo. Psicológicamente:
ni temo no gustar ni creo tener
complejos. Uno tiene que
quitarse de la cabeza esas cosas,
lo antes posible, y no hay que
fomentarlo de ninguna manera.
He sido educado sin miedos, y
sobre todo, en aprender a
escoger, a seleccionar lo que
quiero y a defender mis
opiniones... Por eso he
desarrollado algo de lo que
adolece mucha gente: criterio.
Estoy profundamente enamorado
y creo en la fuerza del amor. Fui
infiel y ahora no lo soy. Soy feliz
y mi casa se encuentra donde
esté Rubén, porque compartimos
un mundo fascinante. Me
encanta viajar. Si tuviera que ser
un personaje histórico, sería
María Antonieta, la inventora de
la democracia absoluta".