RUDY. 21 años, estudiante. Homo, después hetero
"Mi primera experiencia con una mujer fue una revelación"
. Primeros escarceos
"Mis primeros tonteos los tuve con
chicas. Pero fue cuando entré en el
instituto que me di cuenta de que me
sentía atraído por los chicos... Hablé
de ello con algunos homosexuales
que me dijeron que habían pasado
por lo mismo, por ese periodo de
dudas, pero que terminaría dándome
cuenta de que era verdaderamente
homosexual. No quise perder tiempo
autoengañándome, así que me lancé.
En verano, me fui de vacaciones a
Fráncfort, y allí tuve algunas
relaciones con chicos. A la vuelta,
estaba seguro de ser homosexual al
cien por cien. Lo hablé con mis
padres. Poco después, con el que
llamo con humor mi ex marido,
comencé una relación estable. Sin
embargo, me daba cuenta de que me
seguían atrayendo las chicas... En los
bares, me halagaba que las chicas me
encontrasen atractivo y por la calle,
más de una vez me di la vuelta para
seguirlas con la mirada".
. Punto de inflexión
"Fue cuando comencé la carrera
cuando se confirmó mi atracción por
las chicas: me enamoré locamente de
una a la que conocí allí. Acaba de
sufrir una ruptura dolorosa así que
tuve que cortejarla durante seis meses
antes de salir con ella. Fue mi primera
experiencia sexual con una mujer y
fue una revelación. Por primera vez
en mi vida me sentí completo, en el
plano sexual y en el afectivo".
. ¿Y en la actualidad?
"Aunque al final esta relación
terminó, para mí fue muy reveladora.
Sigo sintiéndome de vez en cuando
atraído por los hombres, incluso llego
a tener aventuras con ellos, pero
estoy totalmente seguro de que mi
futuro lo voy a construir con una
mujer al lado. Cuando hago el amor
con una mujer, no echo de menos el
sexo con los hombres, mientras que
no sucede lo mismo a la inversa:
cuando comparto mi cama con un
hombre, siempre me falta algo".